Seis matrimonios llamados a presidir misiones en el Área Sudamérica Sur

Seis matrimonios llamados a presidir misiones en el Área Sudamérica Sur

Nota de prensa

A partir del 1 de julio de 2017, seis de las veintiocho misiones del Area Sudamerica Sur de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días recibieron nuevos presidentes. Las misiones son Buenos Aires Oeste, Mendoza, Resistencia, Rosario y Salta de la Argentina y Santiago Norte de Chile.

Los Presidentes Enrique Resek (Pergamino), Alejandro Salvador Patania (Mar del Plata) y Juan Lorenzo Orquera (Buenos Aires) son nacidos en Argentina. El Presidente Fernando Elbio Panzacchi Massia nació en Montevideo, Uruguay. Los Presidentes Steven G. Allred y Jeffrey D. Meservy son ambos nacidos en Provo, Utah, Estados Unidos.

Cada presidente, apoyado por su esposa, se dedicará a liderar a un promedio de 175 jóvenes misioneros provenientes de diversos países. Los presidentes no solo son responsables de la labor de la predicacion del evangelio, sino también del bienestar de sus misioneros.

El programa misional de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es una de sus características más reconocidas. Es posible ver a misioneros mormones en las calles de centenares de ciudades importantes del mundo, así como en miles de localidades más pequeñas. La obra misional de la Iglesia se basa en el modelo del Nuevo Testamento de que los misioneros presten servicio en pares, enseñen el Evangelio y bauticen a los creyentes en el nombre de Jesucristo. 

Aproximadamente 71.000 misioneros están prestando servicio en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en la actualidad en más de 420 misiones alrededor del mundo. Los misioneros pueden ser solteros entre las edades de 18 y 25 años, mujeres solteras mayores de 19 años o matrimonios jubilados. Los misioneros trabajan con un compañero del mismo sexo durante su misión, con la excepción de los matrimonios, que trabajan con su cónyuge.

Los hombres solteros prestan servicio misional por 2 años y las mujeres solteras por 18 meses.Los misioneros reciben su asignación de las Oficinas Generales de la Iglesia y sólo se les envía a los países donde los gobiernos permiten que la Iglesia funcione. Los misioneros no solicitan que se les asigne a determinada área ni saben de antemano si será necesario que aprendan un idioma.

Antes de ir a su área asignada, los misioneros pasan un corto lapso de tiempo en uno de los 17 Centros de Capacitación Misional que se encuentran por todo el mundo. Allí aprenden a enseñar el Evangelio de una manera ordenada y clara y, si es necesario, comienzan a aprender el idioma de la gente a la que van a enseñar.  A los misioneros varones se les trata con el título de “élder” y a las mujeres se las trata con el título de “hermana”.

Un día normal de un misionero comienza despertándose a las 6:30 de la mañana para el estudio personal. Dedica el día al proselitismo, haciéndole seguimiento a citas, visitando hogares o conociendo gente en la calle u otros lugares públicos. Los misioneros concluyen su día alrededor de las 10:30 de la noche.

En algunas partes del mundo, sólo se envían misioneros para servir en una misión humanitaria o en una misión especializada de otro tipo. Esos misioneros no hacen proselitismo. La obra misional es voluntaria. Los misioneros pagan su propia misión, excepto el transporte hasta el campo misional y de regreso, y no reciben remuneración por sus servicios.

El contacto con la familia y los amigos durante ese tiempo de servicio está limitado a cartas y ocasionalmente llamadas telefónicas a la familia en fechas especiales. Mientras están en la misión, los misioneros evitan la recreación, las fiestas u otras actividades comunes entre las personas de su edad, con el fin de concentrarse completamente en la obra de servir a otras personas y de enseñarles el Evangelio de Jesucristo.

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